domingo, 19 de agosto de 2012

maestro perro


Alguien dijo en la sala:
"Procura que cuando hables,
tus palabras sean mejores que tu silencio".

Después de un momento de completo mutismo,
se escucharon los ladridos de un perro.

jueves, 16 de agosto de 2012

poco es mucho

Cuando nada se desea para uno mismo,
cuando nada se espera obtener de los demás y sin embargo se obtiene,
cada pequeño obsequio es recibido como un gran regalo;
cada sonrisa sincera es la más alta muestra de amor,
un poco de comida asemeja un gran banquete,
un poco de dinero parece una gran fortuna.

Quienes teniendo muchas cosas no están satisfechos, ¿podrán encontrar algún día aquello que los pueda satisfacer?
A quienes aun no poseyendo nada están satisfechos, ¿puede faltarles algo?
¿Cual de las dos actitudes es más beneficiosa?

viernes, 10 de agosto de 2012

los peces dorados

Sumergido hasta la cintura en el lago del mundo,
un sólo movimiento motivado por algún pensamiento caprichoso,
genera una sucesión de ondas en el agua a mi alrededor.

Creo que mejor dejaré los pies en el lugar donde están,
mejor no agitar las aguas, y dejar que se calmen por sí mismas,
sólo con el agua en calma puede verse el lecho del lago.

Sólo cuando no te mueves ni un ápice,
acuden los peces dorados a besarte la piel,
danzando a tu alrededor te brindan un homenaje.

lunes, 6 de agosto de 2012

La Mente De Piedra

El maestro Zen Hogen vivía solo en un pequeño templo en el campo. Un día, cuatro monjes peregrinos llegaron y le pidieron permiso para hacer un fuego en el patio para calentarse.
Mientras construían un fuego, Hogen les oyó hablar acerca de la subjetividad y la objetividad. Se les unió y dijo: "Supón que hay una piedra muy grande, ¿la consideras que está fuera o dentro de tu mente?".
Uno de los monjes le contestó: "Desde el punto de vista del Budismo todo es una representación mental, así que yo diría que está dentro de mi mente."
"Debes de sentir tu cabeza muy pesada," observó Hogen, "si vas por ahí cargando con una piedra como esa en tu mente."

miércoles, 1 de agosto de 2012

Bosques

Posiblemente a la mayoría de los hombres bonsai, la palabra bosque no nos sugerirá mucho más que la idea de un grupo de árboles más o menos amplio en medio de un valle o una montaña. Para los que no hemos tenido la experiencia de vivir o habitar uno de estos lugares, nos resulta del todo imposible imaginar lo que significa la magnificencia de un verdadero bosque vivo, vibrante, como los antiguos bosques que existían en esta península antes que cayeran bajo la hachas, los serruchos, y el fuego abrasador
El pino blanco reina en las montañas de los "parajes naturales" de la zona donde vivo. Prácticamente no hay otros tipos de árboles salvo en lugares muy dispersos. Estos pinos fueron plantados hace relativamente poco tiempo, pero se han extendido por todas partes. Su madera es flexible y ligera, además crecen velozmente en comparación con otros árboles, son útiles y por ello son utilizados para diversos fines. El problema es que impiden que se desarrollen otros árboles junto a ellos, acidifican el suelo, y lo peor: arden con facilidad.

En el pasado, los bosques fueron el refugio de los hombres y mujeres libres, el lugar de dónde extraíamos nuestro alimento, cazando, recolectando, pescando en los riachuelos o ríos, el bosque era el santuario donde celebrábamos el goce de la existencia, danzando, cantando, fornicando, descansando. Millas y millas de bosque se extendían en todas direcciones, con gran variedad de árboles, arbustos y plantas. Los animales paseaban libres de aquí para allá: los jabalíes removían el suelo buscando raíces y lombrices, las cabras masticaban las hojas y frutos de los arbustos, las liebres, ratones, y otros animalillos se escurrían entre sus madrigueras huyendo de halcones, búhos y águilas. Los peces se desplazaban con gracilidad descendiendo por grandes ríos hasta llegar al mar, o disfrutaban de la tranquilidad de las aguas transparentes de las pozas. Los caballos cabalgaban libres en los valles, y los lobos cazaban en manada para alimentar a sus crías.

Ahora sólo quedan algunas reservas naturales, el resto del suelo se ha convertido en monocultivos de naranjos, almendros, u otros frutales. La tierra se utiliza para cultivar hortalizas y cereales, pero está carente de vida; ni hongos, ni insectos, ni dragoncillos, serpientes, y en muchos campos ni siquiera hierba.
Se envenenan aire, tierra y agua para cosechar alimentos carentes de nutrientes. Los hombres y mujeres viven en ciudades, apelotonados en grandes edificios que se extienden por kilómetros semejantes a los avisperos, todos bien cerquita unos de otros, pero a años luz, paseando o conduciendo como desconocidos o enemigos sobre el asfalto.

En el pasado, los bosques se incendiaron para dar paso a los cultivos de cereales, inmensos árboles centenarios y milenarios fueron serrados para la construcción de navíos para las guerras y conquistas, las personas fueron expulsadas de sus hogares naturales para pasar a formar parte del rebaño de la cristiandad.

Hoy en día hasta las pinadas son incendiadas. Todos los años arden, aquí y allá, parajes naturales "protegidos", quedando reducidos a montones de ceniza, cadáveres calcinados y palotes carbonizados. Las leyes son modificadas para poder construir en territorios arrasados por el fuego.
Con cada uno de estos incendios intencionados, las posibilidades de retornar al medio natural  disminuyen.  La esclavitud debe continuar, pero ha de parecer un accidente.

lunes, 30 de julio de 2012

Hombre Bonsai

El bonsai es un árbol reducido a su mínima expresión: podado, dirigido, manipulado, y limitado, es convertido en un ser dependiente del cuidado del "artista".
A algunos hombres, el arte bonsai puede parecerles un arte refinado y exquisito... El bonsai "bien hecho" tiene una atracción irresistible, eso es innegable. Pero la hermosura del bonsai no es fruto tanto del trabajo del artista, como de la belleza innata e inefable del propio árbol. El artista no crea al árbol, tan sólo lo manipula... regándolo, podando, recortando raíces, reduciéndole progresivamente la cantidad de tierra, y procurándole un tiesto cada vez más pequeño, para mantenerlo a un tamaño más o menos diminuto y darle un aspecto resultón, tratando de impedir que el arbolito muera durante el largo y delicado proceso.


Los hombres de las ciudades nos asemejamos en cierta manera a los bonsais, ya que hemos sido reducidos a nuestra mínima expresión: dirigidos, manipulados, limitados, y debilitados; casi llega a parecer cierto que tengamos que depender del cuidado y la protección de médicos, policías y psiquiatras. Algunos así lo creen.

El árbol que nace y se desarrolla en la naturaleza, sin poda, sin riego, sin abonos, ni pesticidas, es un árbol recio y adaptado. No crece rápido ni tampoco lento; se desarrolla según su condición innata y los factores ambientales, convirtiéndose en el rey de la llanura o la montaña. Pacientemente, sintiendo cuanto le rodea, busca la humedad extendiendo sus raíces bien profundas en la tierra; busca el sol, extendiendo su copa y sus ramas bien arriba, hacia el cielo.

Las personas que nacen y se desarrollan fuera de los pueblos y ciudades, los hombres de los bosques, las montañas, desiertos o llanuras, son como los árboles en medio de la naturaleza, recios y adaptados, se desarrollan según su condición innata y los factores ambientales, y se convierten en soberanos del lugar donde viven.


No es demasiado probable que un bonsai sobreviviese una vez trasplantado en tierra firme a cielo abierto y abandonado a su suerte; de no encontrar humedad suficiente con sus pequeñas raicillas, moriría sin remedio. Pero aún, junto a un arrollo, sus ramas crecerían desordenadas y se enmarañarían; hongos e insectos los infectarían aprovechando su debilidad.
Sin embargo muchos hombres y mujeres de las ciudades han logrado volver al medio natural y llevar vidas plenas y sencillas. Esto es lo que nos diferencia de los bonsais, nuestra capacidad de adaptación... Al fin y al cabo, a la mayoría de nosotros todavía no nos han cortados los brazos y las piernas.

sábado, 28 de julio de 2012

Puro Zen

Discípulo: "Maestro, dígame, ¿cual es la verdad última del budismo?"
 Maestro: "¡Una mariposa en aquella flor!"

viernes, 27 de julio de 2012

Subí a remover la salsa de habas a la terraza, y encontré un muro de nubes de infinidad grises sobre mi cabeza... Los truenos y el viento se fundían en un rugido profundo, ininterrumpido, oscilante y terrible. Parecía que el cielo se fuese a desquebrajar. Lluvia y relámpagos, echaba de menos vuestros sonidos. La tierra, los árboles, las plantas, los animales, las piedras, y yo, agradecemos vuestra visita.

viernes, 20 de julio de 2012

Nada tiene de trágica la muerte, excepto para los que todavía están vivos.

martes, 17 de julio de 2012

Lechuga, zanahoria, pimiento amarillo, pimiento rojo, aguacate, pescado marinado, aceite de oliva y un poco de tamari. ¡Sabrosa cena! Pero, ¿de dónde habrán salido estos tropezones?

viernes, 22 de junio de 2012

Caminando por la calle,
miro mi reflejo en los cristales de los coches...
¡qué mala cara! ¡Parezco enfadado y enfermizo!
Empiezo a reir, rio como un loco.
Luego observo las caras de otras personas,
sus arrugas de tensión, de disgusto...
y sigo riendo alegremente.
Liviano como una pluma,
no me preocupa el presente,
no temo al futuro,
ya no me angustia el pasado.
Unas mariposas
deben estar haciéndome cosquillas por dentro.
¡Eso debe ser!

sábado, 26 de mayo de 2012

El sabio deja fluir las "buenas acciones" que surgen natural y espontáneamente de su persona, pero no adopta la artificiosa ética de realizar buenas acciones.

jueves, 24 de mayo de 2012

¿Qué es el Zen?

Dicen los que tratan de explicar qué es el Zen, que no se puede explicar.
Dicen que está ante tus ojos, lo puedes ver, lo puedes palpar, lo puedes saborear, también está fuera de tu vista, ya que a veces lo puedes oir u oler antes incluso de verlo. También puedes percibirlo más allá de todos estos sentidos. ¿Escuchas tus pensamientos?, ¿tienen forma?, ¿son sin forma?

ZEN, son tres letras: Z, E, N.
Zen es una palabra rimbombante que suena muy bien, y se vende mejor; por eso tantos restaurantes, marcas de chicles, y libros la llevan por nombre o por título.

Algunos maestros zen argumentaron que no puede ser explicado por medio de palabras o del silencio.
Entonces, ¿cómo carajos vamos a saber por nosotros mismos qué es el Zen? Por eso mismo.

miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Alguna vez has tenido la sensación que no hay alguien al volante conduciendo tu vida?

martes, 8 de mayo de 2012

Uno señala el tarro con miel y exclama:
-¡Miel!
-¡Sí, es miel!- contesta el otro.
Uno reflexiona y pregunta:
-¿Me puedes pasar la miel, por favor?
-Claro, puedo pasártela.
Uno reflexiona de nuevo y dice:
-Pásame la miel.
El otro le pasa la miel.
Estoy en casa allá donde esté.
Este lugar es hermoso, y el aire es limpio.
Si no me quedo aquí, es porque otro considera
que este es tan sólo su hogar, y no el mío.
Si no quieres ser criticado ahórrate tus propias críticas.
Si no quieres que tus opiniones sean motivo de burla o discusión guárdatelas.
Congeniar es fácil hasta que se abre la boca.

lunes, 7 de mayo de 2012

Con el argumento repetido tan insistentemente de que "todo el mundo debería trabajar", justificamos y aprobamos nuestra propia esclavitud y la del resto de los individuos.
Cuando defendemos nuestro derecho a poseer una propiedad privada, defendemos nuestro derecho a vivir como prisioneros.
Cuando argumentamos que queremos una educación pública y gratuita, estamos argumentando que deseamos ser dirigidos, programados y manipulados gratuitamente.

viernes, 27 de abril de 2012

miércoles, 18 de abril de 2012

fumo un cigarro de liar que me recuerda a alguien y a algo
¿quién cultivó este tabaco?
¿con qué árboles se fabricó este papel?
seguramente donde crecían esos árboles ahora se cultiva el tabaco.
estoy fumándome el mundo, Leti
por no poderte besar.
¿porqué fumamos, Leti, si no es por ansiedad?
por falta de amor y libertad
nos fumamos el mundo y creamos más esclavitud con la nuestra...
un viento se nos llevará, y no habrá quedado ni rastro de nosotros,
salvo desiertos
que ya nadie podrá recordar.

jueves, 5 de abril de 2012

Con mano blanda dirigiría yo un gran Estado,
y ninguna persona tendría sus necesidades básicas sin cubrir:
alimentos, agua limpia, ropas de abrigo, y un lugar donde dormir.

Los árboles y arbustos frutales estarían por doquier,
los cereales y legumbres serían sembrados a nendo-dango,
los animales serían cazados o pastoreados como antaño,
los peces pescados en playas y ríos,
los huevos robados de los nidos.

Las ropas serían elaboradas con piel, lana y fibras vegetales,
las personas volverían a beber agua de pozos y manantiales;
las viviendas serían sencillas, construidas con ladrillos elaborados en barrizales.

Los telares volverían a tejer grandes telas,
los tornos volverían a hacer girar la arcilla,
la artesanía volvería a ser el arte sano del día a día.

Las enfermos serían curados sin extirpaciones de órganos,
no habrían animales aplastados ni ramos de flores en los márgenes de las carreteras,
y los bosques crecerían salvajes alrededor de los pueblos y ciudades.
Los cultivos transgénicos sólo generan rechazo allá donde crecen, en la medida en que van enfermando a las personas, y contaminando ecosistemas.
De igual forma las enfermedades no exterminan la vida, sólo la redirigen hacia la salud;
las guerras no exterminan la vida, sólo la redigiren hacia la paz;
las injusticias no exterminan la vida, sólo la redirigen hacia la libertad.

El Tao avanza, aunque parezca retroceder.

viernes, 2 de marzo de 2012

Si en lugar de aceptar cualquier trabajo o empleo esclavizador, humillante, o mal pagado, cada uno se dedicara simplemente a aquellos quehaceres, trabajos o tareas que le gustara realizar... Si además esto lo hiciese sin pedir algo a cambio, ¿puedes llegar a imaginar cuan hermosa y sencilla resultaría la vida?

Alguien podría argumentar que esto no es factible, ya que: "siempre habría quien se aprovecharía del trabajo ajeno". Pero, si te dedicaras tan sólo a lo que te gustase, y lo hicieses despreocupadamente, sin forzarte a hacer más de lo necesario, sin horarios, sin presiones externas de ningún tipo... ¿De qué se puede argumentar que podría aprovecharse alguien?

Alguien podría preguntar: "¿Y qué pasaría con aquellas tareas que, quizá, a nadie le gustaría llevar a cabo?" Si tu no las realizarías, ¿porqué razón obligarías a o permitirías que otro las realizara? ¡Eso mismo está ocurriendo en este instante! Tan sólo trata de ponerte en la piel de los jóvenes que escavan en oscuras y profundas minas para extraer Coltan u otros minerales, sólo porque algunas personas desean comprar todo tipo de aparatos electrónicos de última tecnología. Ningún hombre y ninguna mujer debería ser esclavizado por capricho y para comodidad de otros.

martes, 28 de febrero de 2012

Cuando los pocos se oponen al mundo

Las personas violentas, seguramente tendrán un violento final.
-Lao Tzu.

Cuando los pocos se oponen al mundo, el mundo se opone a los pocos. Es la guerra que se arrastra desde la antigüedad. Los que poseían las armas y la fuerza bruta sometían a los que carecían de ellas, y así, éstos últimos aprendieron a armarse y defenderse, en incluso a atacar. Por ello los hombres armados aprendieron a mostrarse como los salvadores del mundo, y a inventar enemigos y terribles males de los que salvar a la humanidad: el demonio, el comunismo, el terrorismo organizado, etc... Se abrió la brecha que nos mantiene separados, a un lado y a otro del abismo.

Los hombres bajos se valen de la amoralidad del universo para hacer lo que les place sin importarles el sufrimiento que puedan generar con ello al mundo. Terminarán bajo el suelo como el resto de mortales, seguramente esto los atemoriza, y por ello se afanan en abarcar, controlar, gobernar, esclavizar, explotar y engañar, porque esto les permite disfrutar de bienes materiales y todo tipo de caprichos en vida.

Algunos reyes del pasado terminaron en la guillotina, otros han muerto ya de ancianos, seguros en sus hogares; pero sus descendientes han terminado siendo asesinados o desterrados por el pueblo. Ellos murieron, pero el gobierno ha ido pasando de mano en mano, mueren los gobernantes, pero el poder se mantiene, mueren las personas pero la vida continúa. Es una ruleta rusa, en cualquier momento pueden saltar por los aires.
Hoy en día, si alguien mata a otra persona es encarcelado y llamado asesino; si alguien mata a cien personas es llamado monstruo y condenado a cadena perpetua o a la silla eléctrica; el hombre culpable de la muerte de diez mil personas anda libre y vive rodeado de lujos, pero al mismo tiempo, se mantiene encerrado en su mansión, rodeado de guardaespaldas, temiendo que lo puedan asesinar. ¿Es esta situación, deseable para alguien?

Los altivos deberían volverse humildes, los ricos rechazar la riqueza, los revolucionarios y militares dejar las armas, los justicieros desestimar la justicia, los policías abandonar sus rangos, los enfrentados olvidar la ofensa...
Hablo de la vuelta a la sencillez sin distinciones, a la no diferenciación entre los innumerables opuestos, el retorno a la inocencia; jugando, siendo como niños. Esta continua enfrentación y mutilación entre hombres y mujeres, militares y civiles, amos y esclavos, ricos y pobres, vería su final.


Las estrellas parecen contemplarnos en silencio desde el oscuro cielo.

lunes, 27 de febrero de 2012

El Tao es todo lo que hay en las cuatro direcciones,
en lo interno y en lo externo,
en lo profundo y lo superficial,
en lo pequeño y lo grande,
tanto arriba como abajo.

El Tao por lo tanto, es infinito, imposible de abarcar en su totalidad,
imposible de comprender, de atrapar, o de rechazar.

El hombre se cree distinto al Tao,
hace distinciones entre las cosas,
y de ahí surjen yo y tú,
inn y yang,
bondad y maldad,
moralidad e inmoralidad,
y la infinidad de opuestos.

El hombre que sigue el camino del Tao,
echa abajo las distinciones,
no discute ni se pelea con las personas,
y se muestra abierto y sincero.

Sus deseos no son ambiciosos,
por ello no se esclaviza.
Satisface sus deseos naturales,
por ello no condena al mundo.

domingo, 26 de febrero de 2012

Valen menos las alabanzas al aroma de tu perfume,
que las críticas al olor de tu cuerpo.

Sentado o dormido, un buda sigue siendo un buda