Del Tao al Zen,
del Zen al Tao,
al final me quedé Zen-Tao.
Mostrando entradas con la etiqueta risa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta risa. Mostrar todas las entradas
jueves, 8 de noviembre de 2012
viernes, 2 de noviembre de 2012
La esencia del Zen
Según el libro "El silencio Habla", de Eckhart Tolle:
"La esencia del Zen es sencillamente, hacer una cosa cada vez."
Por ejemplo, si silbas mientras barres, o cantas mientras te duchas, eso no debe contener en sí la esencia del Zen...
Por ejemplo, si silbas mientras barres, o cantas mientras te duchas, eso no debe contener en sí la esencia del Zen...
¡Ja,ja,ja,ja! ¡Qué burdo!
El Satori de Lin Chi (o Rinzai)
Cuando Lin Chi era un monje nuevo en la comunidad de Obaku, su conducta era simple y directa. El monje principal le recomendó diciendo:
-Aunque él es un monje novato, no obstante difiere de los otros. Y le preguntó:
-¿Cuanto tiempo has estado aquí?
Lin Chi replicó:
-Por tres años.
El monje principal preguntó:
-¿Todavía no has sido entrevistado?
Lin Chi dijo:
-Nunca, no sé qué preguntar.
El monje principal dijo:
-¿Por qué no vas a preguntarle al abate principal del monasterio, cuál es la esencia del budismo?
Por lo cual Lin Chi hizo lo que se le propuso. Pero antes de que hubiera finalizado de hablar, Obaku le pegó. Lin Chi se retiró. Cuando el monje principal le preguntó cómo había estado la entrevista, él dijo:
-Aunque él es un monje novato, no obstante difiere de los otros. Y le preguntó:
-¿Cuanto tiempo has estado aquí?
Lin Chi replicó:
-Por tres años.
El monje principal preguntó:
-¿Todavía no has sido entrevistado?
Lin Chi dijo:
-Nunca, no sé qué preguntar.
El monje principal dijo:
-¿Por qué no vas a preguntarle al abate principal del monasterio, cuál es la esencia del budismo?
Por lo cual Lin Chi hizo lo que se le propuso. Pero antes de que hubiera finalizado de hablar, Obaku le pegó. Lin Chi se retiró. Cuando el monje principal le preguntó cómo había estado la entrevista, él dijo:
-Incluso antes de haber terminado de hablar, el venerable me pegó. No entiendo.
El monje principal dijo:
-Simplemente ve y pregunta de nuevo.
Lin Chi así lo hizo. Obaku de nuevo le pegó. Esto, la pregunta y pegarle, sucedió por tercera vez. Lin Chi se dirigió al monje principal y dijo:
-Eres tan gentil de enviarme a preguntarle al venerable. Tres veces he preguntado, y tres veces me ha pegado. Me temo que estoy obstruido por mis previas circunstancias, y no entiendo su intención profunda. Así que por ahora, renuncio y me voy.
El monje principal dijo:
-Si te vas, tienes que despedirte del venerable.
Lin Chi reverenció de acuerdo a lo dicho y se fue.
El monje principal se dirigió a Obaku y dijo:
-Ese joven monje que llegó preguntándole, está verdaderamente apto para el Dharma. Cuando venga para despedirse, encuentra una forma para que continúe. Plantando para el futuro, él crecerá en un gran árbol que dará sombra a todos los hombres.
Lin Chi llegó para despedirse. Obaku le dijo:
-No debes ir a ninguna parte sino dirigirte a Daigu que vive cerca de los grupos de Koan. Él te explicará.
Lin Chi fue a donde Daigu, quien le preguntó de dónde venía. Lin Chi replicó que venía de ver a Obaku. Daigu preguntó:
-¿Y qué tenía que decir Obaku?
Lin Chi replicó:
-Le pregunté tres veces cuál era la esencia del budismo, y tres veces me pegó. Yo no sé si estaba en un error o no.
Daigu dijo:
-Todavía tú vienes aquí preguntándome si estabas en un error o no, después que Obaku, como una abuela vieja y buena, se ha tomado todo este trabajo por ti.
Durante esas palabras, Lin Chi tuvo el gran despertar y dijo:
-Después de todo, no hay nada más para Obaku que el Buddha-Dharma.
Daigu lo agarró y dijo:
-¡Tú pequeño diablo, que todavía te orinas en la cama! Vienes aquí diciendo que no sabes si estabas en un error o no, y ahora dices que después de todo no hay nada más para Obaku que el Buddha-Dharma. ¿Qué has visto? ¡Habla rápido, habla rápido!
Lin Chi mientras Daigu todavía lo estaba agarrando, le dio tres golpazos en las costillas. Daigu lo soltó y dijo:
-Vuestro maestro es Obaku. Eso no tiene nada que ver conmigo.
Lin Chi dejó a Daigu y regresó a Obaku quien viéndole venir comentó:
-¿Cuándo terminarán estas idas y venidas de este sujeto?
Lin Chi dijo:
-Es sólo por tu compasión de "abuela".
Entonces, después de las cortesías requeridas, se paró para concentrarse en Obaku. Este último le preguntó de dónde había venido. Lin Chi replicó:
-El otro día, fuiste suficientemente gentil de enviarme a Daigu para una entrevista.
Obaku preguntó:
-¿Qué dijo Daigu?
Lin Chi entonces le relató lo que había pasado.
Obaku dijo:
-¿Cómo es que este tipo ha llegado aquí? Simplemente espera, te voy a pegar.
Lin Chi dijo:
-¿Qué quiere decir que espere? Hazlo ahora mismo.
Y de acuerdo a eso le pegó a Obaku, el cual dijo:
-Este loco ha venido aquí a pegarle a los bigotes del tigre.
Lin Chi dio un grito. Obaku llamó:
-Ayudante, lleven a este loco al cuartel de los monjes.
Extraido de: La Enseñanza Zen de Rinzai.
jueves, 20 de septiembre de 2012
Un buda
En Tokyo, durante la era Meiji, vivían dos prominentes maestros de caracteres opuestos. Uno de ellos, Unsho, instructor de Shingon (1), seguía los preceptos del Buda escrupulosamente. No probaba jamás bebidas alcohólicas, ni ingería alimento alguno a partir de las once de la mañana (2). Por el contrario, Tanzan, el otro maestro, profesor de filosofía en la Universidad Imperial, no respetaba nunca los preceptos. Comía cuando tenía hambre, y si le entraba sueño dormía durante el día.
Unsho decidió ir a visitar a Tanzan. Lo encontró bebiendo alegremente vino, del que se supone que ni una sola gota debe tomar la lengua de un budista.
"¡Hola, hermano!", le saludó Tanzan. "¿No quieres un trago?".
"¡Nunca bebo!", exclamó Unsho solemnemente.
"Alguien que no bebe no es siquiera humano", declaró Tanzan.
"¿Quieres decir que me consideras inhumano simplemente porque no consiento en beber líquidos embriagantes?", exclamó Unsho, irritado. "Si no soy humano, ¿qué soy entonces?".
"Un Buda", respondió Tanzan.
______________________
(1) - Secta mística y ritualista del budismo que precedió en cuatro siglos a la aparición del Zen en el Japón.
(2) - Tal como hacían los monjes hindúes, que comían una sola vez al día. Si bien esta costumbre no persistió en la China y el Japón, debido al rigor de su clima, siempre quedaron algunos fanáticos que siguieron adaptados al modelo de la India.
______________________
Carne de Zen - Huesos de Zen
Editorial Swan (Madrid, 1979)
Unsho decidió ir a visitar a Tanzan. Lo encontró bebiendo alegremente vino, del que se supone que ni una sola gota debe tomar la lengua de un budista.
"¡Hola, hermano!", le saludó Tanzan. "¿No quieres un trago?".
"¡Nunca bebo!", exclamó Unsho solemnemente.
"Alguien que no bebe no es siquiera humano", declaró Tanzan.
"¿Quieres decir que me consideras inhumano simplemente porque no consiento en beber líquidos embriagantes?", exclamó Unsho, irritado. "Si no soy humano, ¿qué soy entonces?".
"Un Buda", respondió Tanzan.
______________________
(1) - Secta mística y ritualista del budismo que precedió en cuatro siglos a la aparición del Zen en el Japón.
(2) - Tal como hacían los monjes hindúes, que comían una sola vez al día. Si bien esta costumbre no persistió en la China y el Japón, debido al rigor de su clima, siempre quedaron algunos fanáticos que siguieron adaptados al modelo de la India.
______________________
Carne de Zen - Huesos de Zen
Editorial Swan (Madrid, 1979)
viernes, 22 de junio de 2012
Caminando por la calle,
miro mi reflejo en los cristales de los coches...
¡qué mala cara! ¡Parezco enfadado y enfermizo!
Empiezo a reir, rio como un loco.
Luego observo las caras de otras personas,
sus arrugas de tensión, de disgusto...
y sigo riendo alegremente.
Liviano como una pluma,
no me preocupa el presente,
no temo al futuro,
ya no me angustia el pasado.
Unas mariposas
deben estar haciéndome cosquillas por dentro.
¡Eso debe ser!
miro mi reflejo en los cristales de los coches...
¡qué mala cara! ¡Parezco enfadado y enfermizo!
Empiezo a reir, rio como un loco.
Luego observo las caras de otras personas,
sus arrugas de tensión, de disgusto...
y sigo riendo alegremente.
Liviano como una pluma,
no me preocupa el presente,
no temo al futuro,
ya no me angustia el pasado.
Unas mariposas
deben estar haciéndome cosquillas por dentro.
¡Eso debe ser!
martes, 15 de mayo de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Sentado o dormido, un buda sigue siendo un buda