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martes, 2 de abril de 2013

Elogio de la Anarquía

por dos excéntricos chinos del siglo III


Como senda a un mundo desconocido -y a la vez como puerta al conocimiento de uno mismo-, este libro nos acerca a algunos de los más interesantes debates sociales que sacudieron los ambientes letrados de una China en gran efervescencia intelectual, y lo hace por medio de la traducción completa de tres polémicas: <<De la inutilidad de los príncipes>>, <<Sobre el carácter innato del gusto por el estudio>> y <<Sobre los efectos nocivos de la sociedad para la salud>>. En ellas Bao Jingyan y Xi Kang nos llevan a una gozosa confrontación de ideas mediante la exposición clara y razonada de argumentos y la refutación punto por punto de las tesis del adversario.
Vistas con nuestro prisma occidental, y aunque no sea muy <<correcto>> hacerlo, resulta casi imposible no emparentar los argumentos esgrimidos en estas polémicas con las andanzas de los filósofos cínicos.

[Comentario de texto extraído del propio libro]
Editorial: Pepitas de Calabaza.


Agradecimientos a Tao-ré por recomendarme este pequeño, aunque gran libro.

viernes, 2 de noviembre de 2012

El Satori de Lin Chi (o Rinzai)


Cuando Lin Chi era un monje nuevo en la comunidad de Obaku, su conducta era simple y directa. El monje principal le recomendó diciendo:
-Aunque él es un monje novato, no obstante difiere de los otros. Y le preguntó:
-¿Cuanto tiempo has estado aquí?
Lin Chi replicó:
-Por tres años.
El monje principal preguntó:
-¿Todavía no has sido entrevistado?
Lin Chi dijo:
-Nunca, no sé qué preguntar.
El monje principal dijo:
-¿Por qué no vas a preguntarle al abate principal del monasterio, cuál es la esencia del budismo?
Por lo cual Lin Chi hizo lo que se le propuso. Pero antes de que hubiera finalizado de hablar, Obaku le pegó. Lin Chi se retiró. Cuando el monje principal le preguntó cómo había estado la entrevista, él dijo:
-Incluso antes de haber terminado de hablar, el venerable me pegó. No entiendo.
El monje principal dijo:
-Simplemente ve y pregunta de nuevo.
Lin Chi así lo hizo. Obaku de nuevo le pegó. Esto, la pregunta y pegarle, sucedió por tercera vez. Lin Chi se dirigió al monje principal y dijo:
-Eres tan gentil de enviarme a preguntarle al venerable. Tres veces he preguntado, y tres veces me ha pegado. Me temo que estoy obstruido por mis previas circunstancias, y no entiendo su intención profunda. Así que por ahora, renuncio y me voy.
El monje principal dijo:
-Si te vas, tienes que despedirte del venerable.
Lin Chi reverenció de acuerdo a lo dicho y se fue.

El monje principal se dirigió a Obaku y dijo:
-Ese joven monje que llegó preguntándole, está verdaderamente apto para el Dharma. Cuando venga para despedirse, encuentra una forma para que continúe. Plantando para el futuro, él crecerá en un gran árbol que dará sombra a todos los hombres.
Lin Chi llegó para despedirse. Obaku le dijo:
-No debes ir a ninguna parte sino dirigirte a Daigu que vive cerca de los grupos de Koan. Él te explicará.

Lin Chi fue a donde Daigu, quien le preguntó de dónde venía. Lin Chi replicó que venía de ver a Obaku. Daigu preguntó:
-¿Y qué tenía que decir Obaku?
Lin Chi replicó:
-Le pregunté tres veces cuál era la esencia del budismo, y tres veces me pegó. Yo no sé si estaba en un error o no.
Daigu dijo:
-Todavía tú vienes aquí preguntándome si estabas en un error o no, después que Obaku, como una abuela vieja y buena, se ha tomado todo este trabajo por ti.
Durante esas palabras, Lin Chi tuvo el gran despertar y dijo:
-Después de todo, no hay nada más para Obaku que el Buddha-Dharma.
Daigu lo agarró y dijo:
-¡Tú pequeño diablo, que todavía te orinas en la cama! Vienes aquí diciendo que no sabes si estabas en un error o no, y ahora dices que después de todo no hay nada más para Obaku que el Buddha-Dharma. ¿Qué has visto? ¡Habla rápido, habla rápido!
Lin Chi mientras Daigu todavía lo estaba agarrando, le dio tres golpazos en las costillas. Daigu lo soltó y dijo:
-Vuestro maestro es Obaku. Eso no tiene nada que ver conmigo.

Lin Chi dejó a Daigu y regresó a Obaku quien viéndole venir comentó:
-¿Cuándo terminarán estas idas y venidas de este sujeto?
Lin Chi dijo:
-Es sólo por tu compasión de "abuela".
Entonces, después de las cortesías requeridas, se paró para concentrarse en Obaku. Este último le preguntó de dónde había venido. Lin Chi replicó:
-El otro día, fuiste suficientemente gentil de enviarme a Daigu para una entrevista.
Obaku preguntó:
-¿Qué dijo Daigu?
Lin Chi entonces le relató lo que había pasado.
Obaku dijo:
-¿Cómo es que este tipo ha llegado aquí? Simplemente espera, te voy a pegar.
Lin Chi dijo:
-¿Qué quiere decir que espere? Hazlo ahora mismo.
Y de acuerdo a eso le pegó a Obaku, el cual dijo:
-Este loco ha venido aquí a pegarle a los bigotes del tigre.
Lin Chi dio un grito. Obaku llamó:
-Ayudante, lleven a este loco al cuartel de los monjes.


viernes, 17 de febrero de 2012

Hay un punto intermedio entre agachar la cabeza, esperando el golpe, en la inferioridad, y en romperle los huesos a alguien, haciéndole suplicar, en la superioridad. Lo llamaron Aikido, el arte de la paz.


domingo, 4 de diciembre de 2011

el Tao de la Agricultura Natural

Lo más simple consiste precisamente en el menor esfuerzo, el menor trabajo, la menor manipulación, en la menor alteración.

Así pues, para producir los mejores alimentos de la manera más sencilla, desdeña la agricultura del arado o el tractor, y sobre todo rechaza la ciencia. No hay nada como la propia naturaleza para producir alimentos.

-Wu Qi.

Haz click aquí para leer el libro "La Revolución de una brizna de paja" [.pdf], de Masanobu Fukuoka





Sentado o dormido, un buda sigue siendo un buda